Emplatar es un arte que algunos practican y otros copian. Los cocineros más creativos sois los que marcáis las pautas y tendencias gastronómicas mostrando nuevas formas de colocar la comida en el plato. Hay bodegones inspirados en bosques, arquitecturas de jardín, lienzos pollockianos o equilibrios verticales.

Forma parte de la identidad de tu establecimiento, y sin ninguna duda es de lo más fotografiado y comentado en redes sociales. Daros una vuelta por Instagram y veréis como los platos “bonitos” son verdaderas estrellas.

Os he hablado en alguna ocasión de los emplatados imposibles y faltos de coherencia que algunos restaurantes, en un estúpido afán por seguir una moda intentan seguir y que les encaja tanto como un delicioso traje de chaqueta Chanel a la niña de la Pantoja.

Después de la obsesión del chorro de balsámico por debajo, por encima, al lado y de costado que hemos visto en los últimos años y que se ha cargado todo tipo de platos, asistimos ahora al puntillismo de biberón.

Basta con disponer de biberones con boquillas de diferentes diámetros y muchas sustancias de colorines -desde ketchup a sirope industrial de kiwi-, y creerse George Seurat, el supuesto padre de esta técnica de pintura.

Modena y puntillismo, una tendencia que decae por abuso y otra que toma fuerza.

¿Lo siguiente? Fácil de adivinar: los falsos fideos o spaguetis de cualquier cosa gelificada y metida en un tubo de silicona. O no. O si. Depende. Esto va muy deprisa y cualquier giro en el guión es bienvenido.

Consejo para ti, que eres restaurador: utiliza la magia de los emplatados creativos siempre que tu producto sea fantástico y la elaboración buena. Enmascarar alimentos dudosos con parafernalia circense es un error facilón. Como ponerle un Armani a la niña de la Pantoja y pretender que se vea elegante en el first row de la Semana de la Moda de Milán.

En la foto que acompaña el post, podeis verme con uno de los cuadros de Seurat, en el Museo del Hermitage de San Petersburgo.

 


 

¿Te ha resultado útil este post?
Emplatar: balsámico y puntitos de biberón
Deja tu valoración

Dejar Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *