Es un reto cruzar las hordas de turistas en la zona del Portal de l´Àngel en Barcelona, pero El Cercle es uno de esos nuevos gastro-espacios a tener en cuenta para dejar con la boca abierta a más de un hipster con barbas en busca de autenticidad.

Otro emblemático espacio de considerables dimensiones y tremendo encanto para la colección de restaurantes favoritos, El Cercle de Julià Cribero y Ana Calpe -también propietarios de L´Oliana y La Clara-, con tres propuestas muy diferenciadas: una magnífica terraza con vistas a una de las calles más turísticas y transitadas como es Portaferrisa, una barra japo y los salones-comedor. Lo descubrí en una comida organizada en la que volví a compartir mesa con Philippe Regol, esta vez demasiado lejos de él para escuchar sus comentarios, que puede recuperar leyendo la entrada en su blog Observación Gastronómica 2.

Me pareció fantástico el trabajo en la arquitectura de interiores por parte de Alfredo Arribas, que ha conseguido un drama sin estridencias, una sensación de confort agradable en los espacios, que tienen mil rincones donde encontrar la intimidad que una comida o una cena a veces necesita. El Cercle es el restaurante burgués de mi memoria, de grandes salas y techos altos. Una reinterpretación de las casas bien, del confort y las ganas de sobremesas largas llenas de confidencias.

El Cercle Barcelona
El Cercle Barcelona

IMG_1056 IMG_1061 IMG_1062 IMG_1063 IMG_1065 IMG_1066 IMG_1069

En vajillas vintage, esas de la abuela, se sirve el trabajo de Alberto Alguacil (antes en Bravo) y Sergi Pelaó (antes en el Wall 57). La barra japo es el territorio del sushiman Mitsutaka Kawata (antes en Kabuki). Y en la sala, mandan Ferran Escuder (antes en Wall 57) y el sumiller Marc Terès (antes Dos Cielos). El equipo es una apuesta por profesionales jóvenes aunque sobradamente preparados en algunas de las mejores casas, y por esa fusión de estilos que permite comer un sushi de primero y un plato clásico renovado de cocina catalana, de segundo.

Dentro del caos de esta gastro-burbuja que vive Barcelona hay gente de aquí con oficio, que apuesta por equipos potentes y le pone como valor añadido a la experiencia gastronómica un edificio singular.

El siempre buscado toque canalla lo encontré en este cuadro de Emilia Castañeda, que preside los baños de caballeros.

Les estamos llamando gastro-espacios, a falta de una mejor solución para estos establecimientos que ofrecen más de una oferta gastronómica, y son una indiscutible tendencia en el sector. El Nacional, que inauguró hace poco sus más de 2,000m2 en Barcelona es un buen ejemplo que ya he comentado (con mis reticencias).

Por cierto, en El Cercle, además de los Menús de Navidad, en Fin de Año habrá baile en el Salón de los Atlantes, que pide champagne, vestido largo y maneras de elegancia burguesa. Una delicia.

Este es el menú que nos sirvieron (en esas vajillas vintages que me tienen enamorada).

Takusen #sushi de la barra japo, potenciado con sake aromático Hananikura Hana y sashimi #moriwase.

 

Pulpo (cada vez en más menus) con peras y gengibre

 

Love it!!! Sopa de cebolla, huevo baja temperatura ravioli de comté

Espaldita de lechazo churra, berenjena, iogurt y hummus

Macedonia como prepostre

Postre para golosos de milhojas de vainilla, imposible terminarlo

Me estoy enamorando de las vajillas vintage

EL CERCLE

c/ dels Arcs nº 5 (primera planta)

93 624 48 10

www.elcerclerestaurant.com

 

¿Te ha resultado útil este post?
El Cercle, bienvenido a los grastro-espacios de referencia
Deja tu valoración

Dejar Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *