El Sr. Ferrán Monegal, un crítico de la tele con estupendos artículos de opinión y un ratito de radio por las tardes con Julia Otero en JELO (Julia En La Onda, Onda Cero), no acostumbra a pisar muchos platós donde se graban los GH y demás realities de turno, aún así sus comentarios y valoraciones sobre estos asuntos son de lo más divertido y recomendable. Este primer párrafo es una especie de “disclaimer” por permitirme la tremenda osadía de escribir sobre Madrid Fusión 2015 sin haber pisado el recinto ferial. No sé si Usted Sr. Monegal estará de acuerdo con una servidora, desde la barrera los toros se ven de forma diferente, así como con más perspectiva.

La feria de la vanguardia de Carlos Capel se ha rodado en el plató-photocall de las redes sociales, presentando un logo de una cebolla-pez chulísimo y un video que pocos entendimos. “Para ser moderno, hay que ser un poco rarito” mi amigo el hipster J.P dixit al verlo. Él tampoco lo entendió -a pesar de llevar gafapasta, pitillo y camiseta rollo soy muy guay- , pero mola el guiri con barba y dos bocas, por las que probablemente muere el pez-cebolla.

Las redes, esos canales live donde puedes ver mil fotonovelas a la vez, se llenaron de:

1- Selfies con los “grandes” (hazte un Google de “grande” y MF sale en tres millones de resultados, mínimo). La estrella fué la lengua de Dabiz Muñoz, un homenaje a la casquería por parte del palmerío. Después de la de los Rolling Stones, la DiverXO Tongue debería ser el próximo hit en camisetas descaradas. (Marca España, esta idea es mía, solo mía.)

2- Los paseíllos toreros por los stands con foto incluída de bloggers-groupies (ahí donde hay comida, hay uno o mil bloggers-groupis), fieles, devotos y concursantes de TopChef con sus maneras televisivas y bufandas de “Madrid en invierno mola mucho”, formando esas gastro-pandis maravillosas que han inundado Twitter, Facebook e Instagram.

Dabiz y Angel León oficiaron la eucarístía de la sangre y el vino. Poco más a decir que un “osea m’encaaaaaaanta tomarme el vino a cucharaditas!!!” o un “WTF está haciendo este tipo con el pobre pez???”. Amén y que Dios nos perdone y el Diablo nos de alas.

La fiesta en el Platea, el nuevo place to see and to be seen de Madrid, fué el sarao que nadie quiso perderse, y yo que nunca he estado en Platea, creo que tiene las dimensiones del Bernabeu, porque sino no me salen las cuentas de cómo metieron a tanta gente (que afirma haber estado en el evento) dentro.

Si las guías (la roja, la amarilla y la verde… que no voy buscando SEO, señores), son el camino del peregrino, Madrid Fusión es la Meca, el punto geográfico y espiritual, el norte de la vanguardia.

No quiero terminar este post, sin desearle muchos, muchos ánimos a Arzak. El buen hombre ha tenido que soportar millones de achuchones para que la selfie con él forme parte del curriculum de aquellos que en la era digital, han encontrado en la gastronomía del blogspot y el wordpress gratuitos los espejos de la mamá de Blancanieves . Tampoco sería justo no felicitar a la organización: el pollo montado es digno de un lienzo con 3 estrellitas pneumáticas.

Y al Sr. Monegal, por servirme de excusa e inspiración.

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Madrid Fusión, el Sr. Monegal y otras cosas del comer
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