¿Y si pudieras predecir el futuro? No cualquier futuro: el futuro de tu negocio de hostelería. De tu hotel, por ejemplo. Cierto que parece que si no tienes a mano una bola de cristal y poderes de visualización no puedes ver más allá de lo que estás viviendo pero… ¿seguro? ¿Seguro que no puedes ver más allá? En cuestión de negocios, por lo menos, sí que puedes. El olfato que dan los años viendo cómo cambian las cosas, qué tendencias triunfan y cuáles se quedan por el camino y, muy importante, compartiendo experiencias e información es como una bola de cristal que nos enseña por dónde van las cosas en el sector.

La era del “fork & pillow” que vivimos actualmente – y en la que el fork es el centro del business – no va a durar para siempre. Hoy la mesa es una de las experiencias efímeras de más éxito que podemos encontrar en la oferta de ocio de cualquier país moderno y eso es precisamente lo que ha provocado que muchos hoteles dejaran de tener a sus restaurantes como el patito feo y descuidado de los servicios que ofrecen al cliente, para pasar a otorgarle el protagonismo que el cliente pide.

Los hoteleros han descubierto que el restaurante del hotel tiene unas infinitas posibilidades de atracción fatal para los clientes.

Los hoteleros más avanzados se esfuerzan por convertir cualquier espacio de sus establecimientos en un foco foodie, porque saben que sus gastrobares, coctelerías y barras casual atraerán a clientes que andan buscando esta experiencia. El sector se transforma a buen ritmo en un sector en el que mesa y cama maridan estupendamente pero… ¿qué pasará en el futuro, cuando todos los establecimientos se hayan adaptado a la nueva tendencia que tan bien está funcionando?

Pues que habrá que reinventarse y aquí entran en juego los TRES conceptos que definen los hoteles del futuro: Personalización, Hostelería bonita (enseguida vamos a ver qué es esto tan cursi) y EXPERIENCIAS (así, con todas sus mayúsculas).

Llega la era de la Personalización

Buscamos experiencias y queremos que sean personalizadas. No nos sirve con lo estándar. Queremos sentirnos especiales en cualquier lugar, sabernos diferentes y que nos traten acorde a los diferentes que somos. Queremos ser únicos. Lo dicen absolutamente todas las promociones. Los servicios personalizados están a la orden del día en cualquier sector – desde un menú personalizado hasta una sesión de belleza, clases para aprender pintura o un reportaje fotográfico de preboda – y el de la hostelería no iba a ser diferente.

Las experiencias personalizadas en hoteles marcan el camino del futuro que se abre ante nosotros hoy. Clic para tuitear

Bienvenidos a la Hostelería bonita

La hostelería es muchas cosas y sirve a muchos propósitos: dar de comer al hambriento y techo al viajero, ser espacio de encuentro para negocios o celebrar la vida, ser cómplice de amantes y testigo de recién casados. Pero:

La Hostelería bonita, aquella que roba el corazón, es la que se convierte en una fábrica de sueños y la que todo el mundo quiere. Clic para tuitear

La que se está convirtiendo en el objetivo del cliente. ¿Qué quiero decir con Hostelería bonita? La que construyeron los hermanos Roca a partir de un bar de barrio, la que llevó a Blumenthal a conseguir una estrella Michelin en un pub, la que inspiró a Ferran Adrià a influenciar a varias generaciones de cocineros. La que inventó Cesar Ritz de la mano de Escoffier o la que, hoy mismo, ya inventan miles de diseñadores, arquitectos o ingenieros en sus cabezas y que pronto, tecnología mediante, pasará de ser un sueño a una realidad. Esa realidad que ve mi bola de cristal.

La EXPERIENCIA por encima de todo

Es la gran clave del futuro del sector. La revolución del alojamiento vendrá por la capacidad de generar experiencias. ¿Jugamos? Imagina un hotel con una planta-acuario, en la que nadan peces tropicales y con cubos de cristal como habitaciones. Imagina un entorno de realidad virtual donde puedas vivir experiencias personalizadas dentro de 20m2. Imagina un espacio donde puedas flotar, como si un mago te hiciese levitar, sin gravedad y con una estimulación sensorial que recupera tu cuerpo y alma en un nirvana sideral. Experiencias. Son el futuro. ¿Seguirán teniendo los hoteles tradicionales su espacio en el mercado? Claro, igual que seguimos encontrando restaurantes de menú del día entre tanta innovación. Pero el verdadero objeto de deseo serán aquellos hoteles que te hagan vivir en sus habitaciones experiencias que no encontrarás en ningún otro sitio.

Personalización, Hostelería bonita y EXPERIENCIAS.

Aquellos que sean capaces de unir los tres conceptos en uno, estarán mirando al futuro con garantías extra. ¿Lo vemos?

Este artículo está inspirado en otro que publiqué primero en la web de Diego Coquillat.

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Personalización · Hostelería bonita · EXPERIENCIAS: 3 conceptos para definir los hoteles del futuro
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