Trashcooking y aprovechamiento en la cocina

El cuidado personal y del planeta es una fuerte tendencia que ha nacido y crecido como respuesta a la estresante y frenética vida moderna. El consumo natural, sostenible y transparente dejará de ser una filosofía exclusiva y de lujo, para convertirse en cotidiana y generalizada. Y no sólo en Horeca: toda la industria alimentaria es consciente de esta toma de conciencia por parte de los consumidores y cada vez se preocupa más por cuidar y reflejar en las etiquetas el origen de sus productos y todo lo que contienen. Por fin empezamos a comer mejor.

IMI sitúa las mindful choices como la principal tendencia de 2018 y en AZTI hablan de “productos y servicios que ayuden a reconciliar los impulsos consumistas” con el deseo de sentirnos bien.

¿Qué quiere decir todo esto? Que nuestras decisiones gastronómicas se basan, cada vez más, en tres factores: la salud, la sostenibilidad medioambiental y la responsabilidad social. Queremos que nuestra alimentación nos haga vivir más y mejor, pero también que eso sea compatible con el respeto a los animales y el ecosistema, y que repercuta positivamente en la economía del lugar donde vivimos.

Es importante, entonces, no sólo servir una comida más natural, sino también contar con planes de eficiencia energética y de reducción de basura en pro del medio ambiente, así como realizar acciones de responsabilidad social.

Y esto es también lo que determinará las nuevas demandas de los clientes. En un mundo cada vez más concienciado sobre innecesarios despilfarros y sobre la necesidad del reciclaje, los restaurantes no pueden mirar hacia otro lado.

Los más cursis lo llaman «trashcooking», aunque nos entenderemos mejor hablando de aprovechamiento. Todo es aprovechable en la cocina. La idea es reducir los desperdicios y contribuir a la salud del planeta.

Nada se tira. Todo es comestible, sólo hay que tener los conocimientos adecuados para cocinarlo. Es el uso creativo de los residuos y la aplicación del trashcooking de forma cotidiana también será muy valorada por los clientes.

La práctica del aprovechamiento es una tendencia estratégica en este 2018 que ha llegado para quedarse y que es buena idea que empieces a implementar…  y que lo cuentes.

Cambia tu forma de comunicar para trasmitir transparencia a la hora de vender sus productos. Piensa que preguntas como “¿Cuál es su procedencia? ¿Cómo se elabora? ¿Cuáles son sus principales propiedades?” son las cuestiones a las que tendrás que dar respuesta porque tu cliente quiere conocerlas al detalle. Empieza a diseñar tu Estrategia ya.

En materia de Sostenibilidad y RSC, tenemos un objetivo: Compartir conocimiento para crecer juntos y generar negocios sostenibles y felices.

Seguimos en contacto. Abrazos virtuales.

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Responsabilidad Social: el trashcooking como filosofía
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