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Álex Rodríguez: “La tecnología aeroespacial es la siguiente revolución del turismo”

A finales de julio, la compañía Virgin Galactic dio a conocer cómo será el diseño de la cabina de la nave espacial con la que planea llevar a turistas al espacio. La SpaceShipTwo, con espacio para 12 viajeros, cuenta con cómodos asientos con pantallas en los respaldos (que proporcionan datos del vuelo), iluminación de ambientación, 12 ventanas para ver la tierra, 16 cámaras, sistemas personales de comunicación integrada y un gran espejo en el que poder verte a ti mismo mientras formas parte del grupo de privilegiados que puede ver la tierra desde fuera… turísticamente hablando.

Aunque el coste de este tipo de turismo es prohibitivo por el momento para la mayor parte de la humanidad (según los cálculos del Washington Post la estancia de un día en la Estación Espacial Internacional podría costar unos 30.000 euros en concepto de oxígeno, comida espacial y otros servicios asociados), lo importante aquí es que ya es posible viajar al exterior de nuestro planeta, aunque sea muy cerca. La propia NASA confirmaba recientemente que abrirá la Estación Espacial Internacional a actividades comerciales. Este anuncio se enmarca como parte del plan de financiación del proyecto lunar de viaje que la NASA prepara para 2024 y en el que desea contar con la participación de empresas privadas.

Sin ser todavía de masas, el turismo espacial y/o lunar ya se perfila como un negocio rentable.

Incluso existen en marcha experiencias piloto en la tierra sobre cómo sería vivir fuera de ella. Te hablo, claro, de la experiencia Planeta Rojo que la agencia de viajes de lujo personalizados Nuba desarrolla en España, en concreto en Arredondo (Cantabria), en colaboración con Astroland. El objetivo es evaluar los efectos que el estado de aislamiento y condiciones de Marte tendrán en los turistas, con el horizonte 2030 como posible fecha de salida de la experiencia real en el planeta rojo, si los cálculos de David Ceballos (CEO de Astroland) son correctos.

De turismo aeroespacial, tecnología, turismo de proximidad y colonias permanentes en la Luna y en Marte – con sus correspondientes establecimientos hosteleros a la manera espacial, por supuesto – hablo en esta entrevista con Álex Rodríguez, físico teórico apasionado por la innovación y el conocimiento técnico. Álex es experto en predecir futuras tendencias a través de la ciencia y la tecnología. Tras trabajar en agencias espaciales internacionales, Álex ha pasado al ámbito de las tecnologías, la sociedad y la ciencia para ser capaz de resolver grandes problemas de la especie humana.

¿Cómo serán los viajes del futuro?

¿A cuántos años futuro quieres ir?

Vamos a ver… Estamos en el 2020, vamos a darle una década: 2030, que además nos coincide con el deadline de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que nos hemos marcado.

Uno de los objetivos es cuidar el planeta, de alguna forma. Y una de las tendencias que se están viendo ahora son los vehículos eléctricos, se están trabajando los aviones que funcionan con baterías eléctricas… Los aviones eléctricos es algo que podríamos ver dentro de los próximos 10 años y podríamos estar viajando, volando, en silencio.

La tecnología avanza a un nivel exponencial, es decir: no es algo lineal de cada día un poco más, sino que de golpe ¡pam! algo nuevo, una nueva tecnología, algo increíble.

La idea de los aviones eléctricos está muy bien pero ¿podemos ir un poquito más allá? ¿Vamos a viajar fuera de nuestro planeta?

Por supuesto. Aquí entramos ya en lo interesante. Ahora tenéis al viceministro de turismo y ya hay otros cargos de este tipo en otros gobiernos; yo creo que en los siguientes 15 o 20 años empezaremos a tener ministros y ministras de turismo externo a nuestro planeta. Quién sabe cómo va a funcionar esto ¿no?

Ahora mismo tenemos varias empresas en el mundo que están trabajando para que algunos humanos podamos volar de forma turística fuera de nuestro planeta.

Tenemos a Jeff Bezos, de Amazon, con su empresa Blue Origin; ellos están haciendo cápsulas para poder enviar a gente normal, como nosotros, a ver cómo es el espacio y que puedan mirar hacia arriba y ver completamente negro. Hay otras empresas, como Virgin Galactic – que es la empresa de Richard Branson, la de los aviones – que también están intentando conseguir lo mismo. Algo que veremos en los siguientes 10 años, en un plazo más cercano, es que saldremos al espacio pero cerca de nuestro planeta, no para irnos muy lejos, no vayamos a la otra punta de la galaxia al principio.

En los próximos 10 años lo humanos van a poder salir de la estratosfera y van a poder ver desde arriba; van a poder ver las estrellas, van a poder ver lo que es el negro por encima y la curvatura de la tierra, e incluso orbitar un poco alrededor de nuestro planeta.

En estos viajes de cercanía, espaciales pero de cercanía, la experiencia va a cambiar totalmente, igual que lo que entendemos ahora por turismo y la experiencia que buscamos cuando viajamos. Primero, porque tendremos que adaptar nuestro cuerpo a las nuevas condiciones y, segundo, porque hay un factor de sorpresa tremendo en ser pionero en este tipo de turismo. Salir de nuestras fronteras requiere además de mucha tecnología y debe suponer una gran inversión…

Sí, esto es muchísimo dinero. Y además, es muchísimo tiempo. Pero lo que estamos empezando a ver – que es el cambio con respecto a la pasada década – es que antes los viajes y la tecnología espacial venían de organizaciones gubernamentales, mientras que ahora estamos viendo la privatización de estas tecnologías espaciales. Y esto está cambiando muchísimo el paradigma espacial.

SpaceX ha enviado su primera misión tripulada con humanos a la estación espacial, con una de sus naves reutilizables. ¿Por qué esto es importante? Porque esta nave es carísima. Cuesta muchísimo dinero y muchísima tecnología y, normalmente, hasta ahora estas naves se utilizaban y se tiraban; caían, se quemaban y no se podían volver a utilizar nunca. ¿Por qué es un paso interesante para nosotros y, además, lo es en el mundo del turismo espacial? Porque una vez esta nave envía a los humanos al espacio, luego puede bajar, aparcar y reutilizarse otra vez.

Como puedes entender esto da una propensión a poderla utilizar para viajeros como nosotros.

Y me gustaría contestarte sobre lo que has dicho de las preparaciones físicas para que nosotros podamos viajar al espacio. Ahora, por ejemplo, yo cuando cojo un avión, me coge una especie de “sensación” a veces, cuando sube o cuando baja, cuando se mueve. Imagínate esto, pero multiplicado. Y además estás mirando hacia arriba.

Yo creo que para hacer esto nos van a entrenar, no va a ser como llegar al aeropuerto de Barajas, poner el equipaje ahí y subirte al avión, va a haber un proceso de entreno.

No obstante, aparte de coger cohetes, hay algunas empresas que también están trabajando globos. Globos aerostáticos, como los que tenemos en la tierra, solo que nos van a poner en una cápsula, van a hinchar un globo y, poco a poco, vamos a poder subir a esa altura desde la que vamos a poder ver la tierra y las estrellas y la curvatura de la tierra. Y esto es sin irnos a otros planetas, que ya es otra cosa.

Alex, ¿viajar al espacio nos quita de querer conocer más nuestro planeta?

Esta es una pregunta buenísima, y de hecho ésta es la razón por la que yo cambio el foco de mi vida. A mí siempre me habían interesado mucho el espacio, las estrellas, los planetas… y luego me di cuenta de algo:

¿Por qué siempre nos estamos fijando en lo otro, en lo que hay fuera, cuando en nuestro planeta tenemos todo lo que necesitamos? De la misma forma, y por eso a mí me gusta mucho el turismo local, ¿por qué ir a otros países cuando no has descubierto aún tu propio país? Creo que es un poco la misma idea.

En este mundo en el que están avanzando tantísimas cosas y hay tanta información – cada vez más – creo que nos estamos adaptando a la posibilidad de tener la opción de no solo conocer nuestro planeta, sino también conocer nuestra luna, por ejemplo.

Si saltamos un poco más hacia el futuro en cuanto a tecnología, unos 50 años… ¿Qué ves tú? En 50 años ya podemos estar en un escenario completamente diferente.

Completamente, sí. Es decir, en 50 años es difícil incluso predecir, pero seguramente vamos a tener establecimientos en la Luna, igual en Marte, igual si ha habido algún breakthrough, algún pico de ciencia o algún descubrimiento, igual podemos viajar a otras galaxias. Esto ya necesitaría de alguna tecnología mucho más elevada, nivel ciencia ficción, nivel agujero negro.

Pero lo que es casi seguro que va a ocurrir es que va a haber personas viviendo de forma semi permanente en nuestra Luna o en Marte.

No sé si vamos a ser tú y yo, o la gente que viene después, o si van a ser personas específicas que trabajan allí, pero estoy casi seguro de que va a haber gente viviendo allí.

¿Que perfil tendrán estos primeros pioneros?

Bueno, lo hemos visto en muchas películas ¿no? Al final son personas que tienen alguna necesidad. La exploración espacial, al final, solo es la versión 2.0 de la exploración original de la tierra; por esto yo creo que a la gente de a pie nos gusta muchísimo, o les gusta porque nos da esta sensación de exploración.

La tierra ya está explorada. Tú puedes ir a un país como Vietnam y tener tu experiencia específica para ti y va a ser lo que más te gustó, tu viaje favorito, pero cada metro cuadrado de Vietnam está explorado, y yo creo que los seres humanos tenemos una clase de gen explorador, que es la razón por la que hemos podido viajar por todo el mundo. Este gen no está completamente utilizado y creo que lo queremos utilizar para ir al espacio.

Entonces, para responder a tu pregunta, yo creo que las primeras personas que irán al espacio serán la respuesta aburrida: científicos, ingenieros, personas que puedan crear las bases, los cimientos de lo que se necesita: aire, comida, protección de los rayos solares… Por ejemplo en Marte no tenemos atmósfera, no tenemos ninguna capa mágica que nos proteja de los rayos solares y de toda la radiación que nos entra; entonces tenemos que descubrir formas de vivir de manera prolongada en Marte. Habrá gente dedicada a ello y, seguramente al principio, viviremos en cuevas en Marte.

¿Cuáles son las tecnologías en las que se está trabajando ahora y que van a impulsar mejor el turismo aeroespacial?

Si queremos hablar de las tecnologías cercanas, es decir, lo que hemos hablado al principio de simplemente volar por encima de la tierra y ver cómo es, este vuelo corto con pequeñas exploraciones que no durará más de un día, hablamos de física de materiales, de propulsión… porque estamos hablando de tecnología aeroespacial para construir cohetes, globos, cápsulas…

Si queremos irnos a otros planetas, o a nuestra luna, ya entran cosas muy interesantes como la biología, por ejemplo. ¿Cómo podemos ayudar a adaptar nuestros cuerpos a que puedan vivir en estas condiciones?

Ahora mismo hay muchísimos estudios que están investigando diferentes elementos químicos o biológicos para poder ayudar a nuestros cuerpos a estar fuera del espacio; luego tenemos tecnologías botánicas para averiguar cómo vamos a crear lechuga que pueda crecer en tierra de Marte, que es totalmente diferente a la nuestra.

Y luego ya tenemos una parte, yo creo importante, sociológica o psicológica. Porque ahora mismo, en nuestras cabezas, decimos: “Obviamente yo me iría a Marte en un segundo”. Pero ¿y la parte mental? ¿Y la parte sociológica? ¿Cuál es el ratio correcto de personas que debe estar en un espacio pequeño durante equis tiempo? Todas estas tecnologías psicológicas, sociológicas, también van a ser muy importantes a la hora de organizar estas colonias o bases futuras en otros planetas, o en la Luna.

Esos primeros pioneros que nos van a abrir un mundo de posibilidades, pero ese mundo de posibilidades debemos construirlo, debemos de adaptar esos planetas a un espacio donde nosotros los humanos podamos interactuar, y podamos obtener esos recursos que necesitamos para vivir: ese oxígeno, esos alimentos, esas condiciones necesarias para que nuestro cuerpo pueda sobrevivir en estos entornos. Alex, si tuvieras la posibilidad de viajar a cualquier parte del espacio, ¿donde irías?

Yo siempre he querido ver un pulsar, que es un agujero negro que esta disparando energía por todos sus lados, y aparentemente es una de las cosas mas bonitas que hay en el espacio, pero si no, me gustaría ir a ver una supernova, estas explosiones de color y estrellas y polvo espacial, seria algo increible, aunque no podrias aposentarte de ninguna forma ni salir de tu nave, seria ir, verlo y volverse.

Estudiar tecnología aeroespacial es una forma también de estudiar turismo. ¿Cómo podemos inspirar a esos miles de estudiantes de turismo de todo el mundo para que consideren la tecnología aeroespacial como parte de esa vocación turística?

Es una pregunta difícil, pero para mí la respuesta es clara: esta tecnología es la siguiente revolución del turismo. Obviamente hay muchísimas cosas que se pueden hacer en la tierra, pero el campo virgen por explorar es el espacio, donde están todas las oportunidades.

Estudiar y trabajar en cualquier cosa que nos va a llevar a la siguiente frontera no solo va a ser un mundo increíblemente eficaz en el que vas a poder sacar todo lo que siempre has querido hacer. Es que además no va a haber mucha competición: es una frontera totalmente nueva.

Puedes ver la entrevista completa a Álex en el cuarto vuelo del OnAir Night Flight.

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