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Packaging – Episodio 1: de embalaje de alimentos a smart solution

Había una vez…

Como (mala) coleccionista de latas de metal, es una curiosidad divertida saber que las latas de metal – uno de mis packagings preferidos y de los más antiguos de esta era moderna – se fabricaron inicialmente para el tabaco, por lo que proporcionaron dos cosas: una excelente barrera para mantener la humedad del producto y protección para el sabor. Las latas de metal fueron utilizadas también por Nicholas Appert, quien respondió a un desafío de Napoleón Bonaparte para desarrollar un método de preservación de alimentos para su ejército. Appert sustituyó por frágiles las botellas de vidrio para contener alimentos – selladas con corchos cerrados con alambre – y las cambió por latas, lo que permitió que los productos se procesaran con calor mucho más fácilmente para extender su vida útil y evitar su deterioro.

El de Appert y las latas de metal es un primer ejemplo de cómo gestionar el desperdicio con un packaging bien utilizado.

Dando la lata con las latas, las galletas fueron los primeros productos que se presentaron individualmente. Se vendieron por primera vez de esta manera en la década de 1890, producidos por la National Biscuit Co. Hasta ese momento, las galletas habían sido empaquetadas en grandes barriles que se presentaban abiertos en el mercado. El packaging en latas proporcionaba protección contra la humedad para mantener la textura ligera y escamosa y, aunque no parecer significativo hoy en día, fue un gran paso adelante para preservar la calidad del producto al proporcionar una barrera contra la humedad que mantenía el producto crujiente. 

El empaquetado en latas protegía también el producto contra la contaminación durante la distribución. La seguridad se asocia con el packaging.

Siguiendo con mi lata, no fue hasta la década de 1950 que las latas de aluminio se fabricaron y utilizaron por primera vez. Hoy en día, las latas de aluminio son muy utilizadas, particularmente para bebidas carbonatadas. Las primeras latas de aluminio se abrían con un abrelatas, de una manera similar a la forma en que se abren otras latas de metal. La anilla (y el gesto de tirar de ella que es tan característico de las latas) se introdujo en 1963 y supuso un verdadero hito del packaging, ya que con ella llegaba el primer sistema de apertura fácil.

La comodidad y experiencia del cliente entraban en juego.

Sin embargo y pese a las ventajas de las latas, la aparición del plástico las destronó del primer puesto del podio del packaging y, en su lugar, coronó a la botella de plástico de 2l hecha de tereftalato de polietileno (PET), concepto que – aseguran – fue introducido por Pepsi en 1970, con una patente sobre la botella emitida en 1973.

Latas para conservar alimentos introducidas por Nicholas Appert / Fotografía tomada de aquí

Techno packaging: Deja que tu packaging comunique (tecnológicamente)

La innovación ha permitido la creación de nuevas categorías en el supermercado, como las palomitas de maíz para microondas y productos recién cortados, que deben su existencia al packaging único que se ha desarrollado para ellos. La primera bolsa de palomitas de maíz para microondas se vendió en 1971. El paquete era una simple bolsa de papel y no fue hasta que se introdujo el paquete que incluye un susceptor de microondas (es decir, un material utilizado por su capacidad de absorber energía electromagnética y convertirla en calor) a mediados de la década de 1980 que el producto se convirtió en un gran éxito.

En este momento en que el rápido desarrollo del comercio electrónico ha tenido un gran impacto en el negocio, las tecnologías, la cadena de suministro, la ingeniería y el diseño de packaging a nivel mundial, el packaging busca dejar de ser simplemente un contenedor – de alimentos, en el caso de la industria de la alimentación – para ofrecer valor añadido mucho más allá.

El desarrollo de la industria del packaging asociada a la alimentación y el foodservice ha permitido el acceso durante todo el año a muchos alimentos que, de otro modo, no podrían conservarse. Es por eso que el packaging se ha convertido en un elemento que hoy puede desempeñar un papel activo en la calidad de los alimentos, cambiando las reglas del juego. Te hablo del smart packaging o packaging inteligente, una herramienta clave más que nunca en la era del food as a service.

Primera bolsa de palomitas para microondas / Fotografía cortesía de Wikipedia

De embalaje de alimentos a smart packaging

El packaging inteligente ha permitido a los embalajes evolucionar con un objetivo que más allá de ser simplemente contenedores. Los nuevos formatos ofrecen propiedades de packaging activo, que se han desarrollado para proteger los alimentos con una extensión de la función de envoltorio con el objetivo de preservar contra la oxidación y la humedad. La eliminación de oxígeno, la eliminación de etileno, la liberación de etanol, la liberación de dióxido de carbono y la eliminación de vapor de agua son algunos de los métodos de envasado activo.

Otra opción interesante – que aúna protección para los alimentos y reducción del waste – es la de desarrollar envoltorios comestibles, un avance importante en la lucha para reducir el desperdicio y el packaging de un solo uso. Las posibilidades son infinitas y en el mercado encontramos desde envoltorios hechos de algas a soportes y cubiertos fabricados con diferentes materiales orgánicos, pasando por el uso de gel electrostático derivado de fruta para cubrir alimentos blandos o proteínas a base de leche para envolver queso, recubrimientos que reemplazan las películas plásticas no reciclables de hoy.

Las ideas son ilimitadas y la ciencia está trabajando para desarrollar soluciones sostenibles que garanticen la higiene, eviten el desperdicio de alimentos y resistan los retos de la distribución.  

La comunidad académica también está motivada por el auge y repercusión – y, sobre todo, por las enormes posibilidades – del packaging. Como muestra, algunos ejemplos interesantes: El Departamento de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Cornell está trabajando en el uso de materiales bioactivos y enzimas en películas de polietileno para aplicaciones en el envasado de alimentos; el equipo de la Universidad de Massachusetts desarrolló un aditivo derivado de una mezcla de orégano y arándano que es capaz de inhibir el crecimiento de la listeria en la carne procesada; y, por su parte, la Oregon State University ha desarrollado una película antimicrobiana comestible que utiliza una fibra de mariscos y una proteína de clara de huevo.

El packaging inteligente para alimentación también rastrea varios parámetros como el pH, la temperatura y la fermentación para garantizar la frescura, el sabor, la calidad y el cumplimiento de los estándares de sanidad. Por ejemplo: Maggi Healthy Soups, de Nestlé, utiliza su ‘tecnología basada en granulación’ patentada para retener la frescura de los ingredientes clave. 

Otra de las características del packaging inteligente es que es capaz de comunicar al consumidor información orientada a mejorar la seguridad alimentaria, en función de su capacidad para detectar o registrar cambios externos o internos en el entorno del producto.

Así, por ejemplo, la compañía Sealed Air Corp ofrece una bolsa para el envasado de alimentos de la marca Cryovac que permite cocinarlos sin sacarlos de la bolsa. También tiene un sistema de monitorización de temperatura para alimentos perecederos, y bolsas flexibles que pueden almacenar alimentos más húmedos en menos espacio de almacenamiento que las latas. Esto también elimina las posibilidades de contaminación por la fricción del metal al abrir la lata. Insignia Technologies, por su parte, utiliza pigmentos y tintas inteligentes patentados que cambian de color en respuesta a los cambios de temperatura o nivel de CO2. El cambio de color se puede observar bajo luces UV e indica la frescura de la comida.

La Oregon State University ha desarrollado una película antimicrobiana comestible (en imagen) / Fotografía tomada de aquí

Un embalaje con un plus: el efecto WOW

Que el packaging tecnológico se desarrolla principalmente por cuestiones de seguridad y salud está claro. Sin embargo, también se pueden usar la innovación y la tecnología para agregar atractivo WOW al empaquetado. Durante la Copa Mundial de la FIFA 2018 en Rusia, Budweiser proporcionó vasos de cerveza con luces LED integradas que se activaban mediante el sonido: a mayor intensidad animando al equipo, más luces se encendían.

También se puede innovar tecnológicamente en cuestiones de packaging con un claro objetivo de proteger al consumidor, como sucedió con la bolsa de Tostitos – chips de tortilla – que Frito-Lay (PepsiCo) diseñó para la Super Bowl 2017. El paquete incluía un sensor de alcohol, luces LED y chips NFC y su objetivo era llamar a un vehículo Uber para aquellos consumidores que, debido a su nivel de alcohol en sangre, pudieran poner su vida y las de los demás en peligro si tenían intención de conducir bebidos. Esta iniciativa añadió una dimensión diferente al embalaje, centrada en la seguridad del consumidor

La ‘moraleja’ es que el smart packaging es una forma inteligente de empaquetar productos. La tecnología ahora puede integrarse directamente en el embalaje para proporcionar al consumidor más comodidad, seguridad e información. 

El embalaje de alimentos viene con chips NFC integrados o códigos QR impresos que, más allá del componente tecnológico, son etiquetas inteligentes que se pueden escanear usando un smartphone y que sirven para dar al consumidor más información sobre el producto. Es el connected packaging, que apoya la comunicación entre marca/producto y consumidor.

Las marcas tienen una gran cantidad de opciones para conectarse virtualmente con el embalaje:

  • Códigos QR – de los que te hablaba en el párrafo anterior – y otros marcadores gráficos.
  • Comunicación de campo cercano (NFC): con un smartphone, el consumidor puede lanzar contenido de marca – como vídeos – o simplemente dirigirse a la información del producto para generar lealtad hacia la marca y estar vinculado a diversas opciones convenience de comercio electrónico como permitir la repetición/rotación de compra, sin tener que descargar una aplicación específica.
  • Identificación por radiofrecuencia (RFID), bluetooth o realidad aumentada (AR).

Y, probablemente, mientras escribo un par de tecnologías más con soluciones para construir la historia de la marca (storytelling), proporcionar información específica del producto o poner a disposición del cliente ofertas y descuentos promocionales, estarán en pruebas beta.

Estos son algunos ejemplos de hacia donde vamos y cómo la tecnología toma la delantera para desarrollar un producto mucho más avanzado y con funcionalidades más complejas.

La bolsa de Tostitos que te aconseja no conducir dependiendo de tu nivel de alcohol en sangre es un buen ejemplo de cómo usar el packaging para mejorar el engagement con el cliente / Fotografía tomada de aquí

Packaging, pandemias y evolución

Hablemos de packaging y del efecto pandemia. Hace tan solo unos meses, las preocupaciones sobre los plásticos y la economía del reciclaje dominaron los titulares y muchísimos foros – y foreros – con más o menos reputación y credibilidad, crearon un escepticismo general sobre el valor de los envases y la viabilidad del reciclaje. Entonces, llegó el covid19.

La pandemia mundial ha tenido un impacto dramático en la percepción de los envases. El embalaje se reconoce ahora como una herramienta valiosa para garantizar la protección del producto y del consumidor, una mayor vida útil y una entrega segura.

Es la nueva revolución del packaging, en la que “el 84% de los consumidores están dispuestos a pagar una cantidad adicional de hasta INR 3 por envases sostenibles”, según recoge el estudio Packaging y comportamiento del consumidor: 2020. En esta línea, en los últimos años el packaging de alimentos se ha vuelto más ecológico.

Muchas mega tendencias son viejas, pero cambian constantemente de naturaleza. La clave del éxito futuro es comprender lo que es importante para los consumidores. Y sabemos que el packaging lo es.

Desde la década de los 70 hasta hoy – etapa en que se distribuye alrededor del planeta una cantidad ingente de productos envasados por tierra, mar y aire, en cualquier formato y para cualquier tipo de mercancía – la forma de diseñar, entender y manipular el packaging ha cambiado, influenciada principalmente por la fuerte tendencia de una economía circular, un sistema que elimina el desperdicio a través del uso continuo de recursos – en su forma más alta – durante el mayor tiempo posible y que parece marcar una de las prioridades de la industria.

El impulso de soluciones ecológicas ha llevado a las grandes marcas a deshacerse de los plásticos de un solo uso y proporcionar envases biodegradables, reciclables o reutilizables. Debido al crecimiento de la conciencia medioambiental entre los clientes, las empresas implementan objetivos de sostenibilidad relacionados con el embalaje y el reciclaje en sus programas de responsabilidad social corporativa desde hace tiempo, sobre todo desde que han identificado el valor que tiene para el consumidor. Por ejemplo, el gigante Procter & Gamble también ha desarrollado su Visión de Sostenibilidad, en la que prometieron reducir en un 20% (para 2020) los materiales de embalaje utilizados en su actividad, así como contempla la reducción del uso de materiales derivados del petróleo, con el objetivo de producir todos los paquetes a partir de materiales renovables o reciclados.

Además, a medida que las personas buscamos gestionar mejor los desechos del hogar, una educación y orientación claras sobre el reciclaje pueden cobrar mayor relevancia. Hemos estado reciclando algunos envases durante años (especialmente el vidrio, con una larga tradición en reciclaje y reutilización), pero ahora exigimos la capacidad de reciclar más (y mejor) y comprender cómo funciona realmente el reciclaje

Un factor que alentaría a los consumidores a reciclar con mayor frecuencia es una mayor claridad sobre qué partes de los envases de alimentos se pueden reciclar. El packaging de alimentos que está hecho de varios componentes diferentes está muy extendido, lo que hace que sea difícil o imposible reciclarlo por completo. Si bien algunos productos muestran un desglose simple de qué partes del embalaje son reciclables, esto no es universal, ni habitual. 

En mi opinión, los packagings más facilmente reciclabes deberían ayudar a conquistar la lealtad de los consumidores al presentar una imagen más proactiva y ambientalmente responsable.

En un mundo posterior al covid19, donde se anticipa que la entrega a domicilio seguirá en crecimiento y también el interés – y posiblemente la monitorización – en los plásticos y los materiales más difíciles de reciclar, las tecnologías de recuperación emergentes serán valiosas

Y, como decía, debido a que se espera que el comercio electrónico y el food as a service continúen creciendo, necesitamos identificar maneras de separar formatos de empaquetado fabricados a partir de múltiples materiales para su recuperación, o identificar nuevos usos para mezclas de materiales. Y, en el caso de los alimentos, identificar las mejores formas de recolectar envases contaminados con alimentos para evitar la contaminación cruzada de otros materiales.

La sostenibilidad es la gran guía para el diseño de packaging y la selección de materiales de producción / Fotografía tomada de aquí

Ante (otra) gran oportunidad

No estamos descubriendo la sopa de ajo. El packaging es el resultado de la necesidad de envolver, de contener una determinada materia para su conservación y/o transporte. En una era moderna, más allá de las hojas de árboles o los contenedores de barro de épocas remotas, la revolución industrial trajo el desarrollo de nuevos procesos de fabricación y nuevos materiales. El packaging despega en ese momento y sus usos y su conveniencia lo convertirán en una industria indispensable hoy en día.

La tecnología de fabricación cambió todo el concepto de embalaje después de la Revolución Industrial en el siglo XVIII, cuando los fabricantes se vieron obligados a desarrollar tipos de protección más resistentes para que los productos pudieran transportarse de fábrica a tienda y luego a la casa del cliente.

Durante esta “gran pausa” que ha sido el covid19, la industria del embalaje parece obligada reflexionar y prepararse, asegurando que la cadena de valor del embalaje ofrezca aún más valor al medio ambiente y a la sociedad, de modo que pueda desempeñar un papel clave dentro de la reestructuración económica que nuestras sociedades afrontan.

Tenemos varias citas, apunta:

  • En Instagram Stories, para hablar de forma distendida de la actualidad del sector.
  • En mi canal de youtube, para mostrarte diferentes puntos de vista con grandes profesionales.
  • En mi Biblioteca, para ofrecerte más materiales con los que trabajar.
  • En Prensa y Actividades, para compartir contigo mis entrevistas y actividades en las que participo.

Y si quieres que colaboremos juntos – charla/masterclass/mesa redonda en tu evento online (digital) u onsite (presencial) – te invito a contarme lo que necesitas aquí.

Recuerda que, como suscriptor, puedes apuntarte a mi sesión de cortesía en la que charlaremos sobre tu negocio y te ayudaré a valorar oportunidades de mejora. Contáctame aquí.

Fuentes:
THE FUTURE OF PACKAGING (STORAENSO)
GLOBAL PACKAGING TRENDS 2019 (MINTEL)
PACKAGING TRENDS IN 2020 (DETPACK)
PACKAGING FOR THE FUTURE (OMRON)
FOOD PACKAGING HISTORY AND INNOVATIONS (JOURNAL OF AGRICULTURAL & FOOD CHEMISTRY)

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